Hoy me contaron que tengo algo de un signo zodiacal que no me gusta mucho y este monstruo que hice hace unos días, ilustra perfectamente ese conflicto.
Es un ser que contempla cada elemento que trae el viento que, mientras pasa, lo despeina.
Esta es mi carta astral, mi carta del tarot, mi carta de presentación.
Resulta que esto soy, según algunos astrólogos: un león en diálogo y conflicto con un pez.
No se cómo hacen esos dos animales para vivir en una misma persona.
No sé por qué, pero me gusta escuchar las historias de los que ven leones, peces y caballos en el cielo. Unen estrellas como puntos que conectan con los siglos.
Yo solo los escucho y miro el cielo, como este mounstrico dibujado.